Comida

Cocina con flores

Cocinar con flores no solo es visualmente atractivo, sino que también pueden aportar sabor y texturas a tus platillos. Desde hace miles de años, las flores han sido utilizadas en la cocina tradicional. En el Medio Oriente además de emplear el agua de rosa y de azahar en su cocina, los pétalos de rosas engalanan sus platillos. Y ni se diga de las flores de calabaza que en México son incorporadas en guisados combinadas con salsa verde o en deliciosas quesadillas con un poco de epazote. En Italia estas mismas flores son rebosadas y rellenas de queso. En la India, así como en Persia, las delicadas flores de azafrán acompañan desde los tradicionales arroces a un sin fin de guisados agregándoles no solo color, sino también aromas inigualables.

Adicionalmente, muchas de las flores contienen aportes importantes nutritivos. En su mayoría aportan vitamina C, algunas ofrecen una buena dosis de potasio y hasta calcio. Adicionalmente, los colores vibrantes de las flores sugieren la presencia de fitonutrientes, flavonoides y antioxidantes.

Sin embargo, es importante recalcar, que no todas las flores son comestibles. Algunas flores son venenosas por lo que solo es recomendable comerse las flores que pueden ser identificadas con certeza. Además, aunque sean comestibles, es importante verificar que hayan sido cultivadas para consumo humano, ya que las flores ornamentales pueden contener pesticidas o fertilizantes animales que podrían afectar la salud del que las consuma.

La lista de flores que uno puede plantar en casa es larguísima, incluyendo mastuerzo, geranio, caléndula, rosas, violetas, girasoles, lavanda, albahaca, cebollín, hinojo, romero, jamaica, jazmín, cedrón, menta, rábano, entre otras.

¿Pero que se necesita para sembrar en casa flores comestibles? No mucho, lo más importante es contar con un espacio soleado y si es en un balcón o ventana mejor. Después, con unas macetas, semillas, germinador y tierra especial de hoja, estas más que listo. Las semillas las puedes encontrar en línea, dependiendo de la variedad que busques sembrar. Para empezar, recomiendamos que compres semillas de flores que te gusten o si quieres experimentar con vegetales, también vale mucho la pena. Por ejemplo, sembrar lechugas también es muy fácil.

Para germinar las semillas, hay germinadores económicos con pellets de musgo que en un abrir y cerrar de ojos producen unas pequeñas plántulas. Para que germinen es indispensable encontrar un lugar con sol, así como mantener los pellets húmedos. Antes de usar los pellets asegúrate que estén totalmente húmedos y en cada uno pon de 3 a 5 semillas. Una vez germinadas las plantas déjalas crecer hasta que tengan varias hojas. El día en que vayas a trasplantar tus pellets a las macetas, recomiendo mezclar la tierra de hoja con un poco de fertilizante orgánicos para darle más nutrientes a la planta. En lo personal compro los de la marca Jobe, aunque actualmente hay muchas opciones en el mercado.

Sin lugar a duda, no hay nada como comer algo que es fruto de tu esfuerzo. Pero, sobre todo, no hay nada más nutritivo que comer un ingrediente recién cosechado. Esta es la época ideal para empezar un proyecto de esta naturaleza que sin duda a lo largo del tiempo traerá una sonrisa a quien invites a tu mesa. Además, y quien quita, tal vez este sea el inicio de un nuevo pasatiempo que te traerá paz y tranquilidad.

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